EL GUSANO PÁRANOICO
Había una vez un gusano llamado Paranoico que vivía en un oscuro y húmedo túnel bajo tierra. A diferencia de los demás gusanos, Paranoico tenía una peculiaridad: siempre creía que estaba siendo perseguido por sombras y conspiraciones.
Cada día, Paranoico salía de su agujero y se arrastraba por el suelo, mirando constantemente hacia atrás. Sus ojos pequeños y brillantes se movían de un lado a otro, buscando señales de peligro. Los demás gusanos se burlaban de él y decían que estaba loco.
Pero Paranoico no podía evitarlo. Veía sombras en cada esquina, oía susurros en el viento y sentía que algo oscuro lo acechaba. A veces, se escondía en su agujero durante días, temeroso de salir. Otros gusanos lo llamaban cobarde, pero él sabía que estaba protegiéndose a sí mismo.
Un día, mientras exploraba un nuevo túnel, Paranoico encontró una antigua reliquia: un espejo de superficie pulida. Al mirarse en él, vio su reflejo distorsionado y sintió un escalofrío. Las sombras que lo perseguían eran solo su propia imaginación.
Paranoico decidió enfrentar sus miedos. Dejó de mirar hacia atrás y comenzó a explorar el mundo con valentía. Descubrió que las sombras no eran más que la ausencia de luz, y que las conspiraciones solo existían en su mente.
Con el tiempo, Paranoico se convirtió en un gusano sabio. Compartió sus experiencias con los demás y les enseñó a no dejarse atrapar por la paranoia. Aunque nunca dejó de mirar hacia atrás de vez en cuando, aprendió a vivir sin miedo.
Y así, el gusano Paranoico se convirtió en una leyenda entre los gusanos. Su historia recordaba a todos que a veces, nuestros mayores temores son solo ilusiones creadas por nuestra mente. 🐛✨

0 Comentarios